La Policía local respondió a un llamado el domingo 11 de octubre por la noche y se dirigió a la vivienda. La esposa de Terry Ward señaló que él había usado cinta para atarla a una silla en el sótano y que luego se fue al piso de arriba a ver un partido. La mujer, que presentaba marcas y restos de cinta adhesiva en ambos brazos, estimó que permaneció amarrada entre 30 y 45 minutos.
Según la denuncia, Ward admitió haberla atado y dejado allí. El hombre fue liberado y deberá comparecer ante los tribunales este 10 de noviembre.





