El concierto con entradas agotadas se llevó a cabo en el Estadio Azteca con capacidad para 87,000 personas, donde los fanáticos informaron que la seguridad les había dicho que sus boletos eran falsos, duplicados o cancelados por Ticketmaster, informa Vulture.

Aparentemente, a algunos fanáticos les confiscaron sus boletos en el check-in porque la seguridad creía que eran falsos. Sin embargo, los fanáticos le dijeron a CNN que sus boletos tenían una marca de verificación verde que prueba que son genuinos.

Las fotos y videos del concierto mostraron que no estaba cerca de su capacidad máxima, a pesar de que se agotaron las entradas.

Vía: NME