Los mensajes contradictorios se han sucedido durante esta mañana sobre un acto masivo en la plaza de la Concordia de París para que puedan rendir homenaje a los jugadores de la selección francesa los aficionados, que muy mayoritariamente creen que perdieron de forma muy digna ante Argentina.

Primero fue la ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, quien dio a entender en declaraciones a una emisora de radio a primera hora que ese recibimiento se celebraría, porque los futbolistas aparentemente querían “dar las gracias a los aficionados” y eso “es muy importante para ellos”.

Sin embargo, poco después el presidente de la FFF (con el que tiene malas relaciones desde hace meses) la desmintió en una entrevista a una televisión en la que dijo que los jugadores no estaban de humor para una celebración después de haber perdido en los penaltis la final del Mundial y preferían “volver a su casa esta misma noche”.