Atenas 2004 significa lo más alto en honores para el deporte paraguayo, con la obtención de la única medalla en unos Juegos Olímpicos de la mano del fútbol, con la presea de plata, para transformarse en el éxito más importante a nivel mundial.

Llegar a esa meta tuvo su largo recorrido, cargado de altas emociones, con jugadores y miembros del cuerpo técnico que a fuerza de triunfos se ganaron un sitial de preponderancia en la historia deportiva paraguaya.

Carlos Jara Saguier tomó las riendas de la Selección Paraguaya y armó un proceso con jugadores del plano local que afrontaron las clasificatorias en el Preolímpico de Chile 2004, en el mes de enero, en una justa más que complicada ya que solo otorgaba cupos para los dos mejores equipos del certamen.

“Se formó un grupo maravilloso, nos tocó perder con Brasil de entrada por 3 a 0, pero nos repusimos rápido porque el equipo era muy fuerte y nos tomamos revancha en el último partido venciendo a Brasil por 1 a 0 “ en Viña del Mar, rememoró Fredy Bareiro, integrante del plantel paraguayo que alcanzó la gloria en Atenas 2004.

EN SILENCIO. Siete meses tuvo el DT de la Albirroja para armar el equipo, sumar a los experimentados Carlos Gamarra, Julio Enciso y José Cardozo para emprender viaje a Grecia, partida que se produjo un 1 de agosto del 2004, pero que no tuvo mediática repercusión, ya que el país ese día vivía una de las jornadas más luctuosas de su historia con la tragedia del Ycua Bolaños.