Los dos "resistentes" salieron del túnel voluntariamente, según la televisión pública ARD, con lo que se da por concluido el desalojo de los centenares de activistas que desde finales de la semana pasada se habían concentrado en el lugar para tratar de impedir el desmantelamiento de ese pueblo.

La Policía alemana había dado ya por finalizado el grueso del operativo ayer domingo, aunque advirtió de que seguían las tareas de "rescate" de esas dos últimas personas que estaban atrincheradas bajo tierra. Desde los movimientos convocantes se ha afirmado que la Policía actuó con una contundencia desproporcionada, incluidos golpes de porras en la cabeza contra los activistas.

Desde el Gobierno del canciller Olaf Scholz se condenó hoy los actos de resistencia de los activistas, que según Interior llegó a ser violenta con decenas de agentes heridos y obstaculizó la labor de los equipos sanitarios. "No hay justificación posible para la violencia contra los agentes policiales", advirtió la ministra de Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, quien aseguró que se investigará como corresponde cada uno de esos casos.

El sábado, una amplia alianza de organizaciones contrarias a la extracción de lignito y a la demolición de Lützerath celebraron una marcha, en la que participó también la activista sueca Greta Thunberg y que terminó con cargas policiales y enfrentamientos cuando, al margen de la marcha pacífica, algunos manifestantes trataron de burlar las barreras policiales. (efe)