Luego de que ayer Juan Carlos Baruja anunciara que no iba a integrar ninguna chapa presidencial y horas después Horacio Cartes comunicara que Honor Colorado no pugnaría en las internas presidenciales de la Asociación Nacional Repúblicana (ANR), Nicanor Duarte Frutos se mostró del lado del actual titular del partido colorado.
“Horacio es el presidente del partido. Un partido poderoso al que llevó al poder de vuelta en el 2013, y como movimiento decidió no participar del proceso electoral, lo cual tácticamente para mí podría significar: ‘estimado Peña y compañeros, aquí está la lucha por el 28, háganse cargo, asuman la responsabilidad y dirijan el proceso electoral rumbo al 28’”, graficó Nicanor.
Pedro Alliana (izq.) y Santiago Peña se abrazan efusivamente, esta mañana en un acto oficial en la ciudad de Caacupé, dónde el mandatario hizo día de gobierno. Luego, ambos se trasladaron a Itacurubí de la Cordillera.
Para él, no hubo una actuación sincera y correcta por parte de Peña, Alliana y otros a quienes consideraba “leales”. Agregó que el gran desafío para el “peñismo” una vez que se formalice el nuevo movimiento y se proclame la dupla presidencial, es mantener en el poder al partido en las próximas elecciones generales.
“No mostraron todas las cartas los amigos leales del presidente Cartes. La decisión que tomó es una prueba de fuego para el liderazgo y la conducción del presidente Peña. Veremos si Peña y Alliana tienen la capacidad de aglutinar la fuerza electoral de la tropa del movimiento Honor Colorado, que protagonizó batallas electorales muy importantes para el coloradismo y la democracia”, recalcó el exmandatario.
Santiago Peña junto a los expresidentes Nicanor Duarte Frutos y Mario Abdo Benítez. Foto: archivo.
¿Mariscal de la ruptura?
Consultado acerca de las declaraciones de Silvio “Beto” Ovelar, quien lo acusó de la desintegración del movimiento, Duarte Frutos minimizó la situación. “En primer término, no sabía que tenía un poder tan grande como para provocar esta situación en un movimiento que hace 15 años viene liderando la vida interna del coloradismo”, ironizó.
“La palabra ‘implosión’ tiene un significado que no amerita atribuírsela a ningún individuo en particular, porque la implosión se produce por las contradicciones permanentes de las estructuras de poder. Esas contradicciones finalmente no pueden ser canalizadas ni encauzadas, y explota por dentro; nunca puede ser un acto individual, plantear que alguien por sí solo provocó eso demuestra un desconocimiento conceptual de la palabra implosión”, explicó Duarte Frutos.
Horacio Cartes y Mario Abdo Benítez se estrechan la mano y se miran a los ojos.
Duarte Frutos aclaró que el no formó parte del comando de Honor Colorado, por ende, no tiene responsabilidad directa en la toma de decisiones. “Yo no fui parte del comando, no he participado en una sola reunión del movimiento en su fase operativa. Había asistido a invitación del presidente Cartes en cuatro oportunidades para comer en el ‘quincho’ con él”, admitió.
En esa misma línea, aseguró que su intención siempre es tratar de conciliar. “Nunca fui un habitué de la calle España; me hubiera gustado serlo para decir muchas cosas, tratar de esclarecer la situación e influir positivamente en las decisiones de Honor Colorado, pero nunca tuve esa oportunidad”, añadió.
Reunión realizada en la vivienda de Cartes entre Nicanor Duarte Frutos, Antonio Barrios y Horacio Cartes. Foto: archivo.
¿Por qué se quebró Honor Colorado?
Nicanor insitió en que la división entre “cartismo” y “peñismo” se debe a las contradicciones internas que se estaban dando entre Palacio de Gobierno (Peña/Alliana) y la Junta de Gobierno de la ANR (Cartes). Denunció que el actual presidente del partido siempre fue pasado por alto en temas clave por el “peñismo”.
“Creo que el presidente Peña se obsesionó, junto con su entorno y algunos técnicos de medio pelo que se presentan como grandes sabios de la economía, con desplazar al presidente Cartes. No digo que esto sea un propósito ilícito ni que haya actuado de manera ilegal, tal vez ética y moralmente se pueda cuestionar su conducta, pero es lo que ocurrió siempre desde que llegó (Peña) a la presidencia”, lanzó.
Dijo también que Cartes creyó en la buena fe y en la buena voluntad, y finalmente comprobó lo que ‘está a la vista’: “dos personas que no hubiesen llegado al lugar donde hoy están si no fuera por Horacio, tomaron la iniciativa de forzar su propio camino. No digo que esté mal, pero podrían haber actuado con mayor sinceridad con el presidente del partido”, aseguró.
En ese sentido, desmintió que vaya a presentarse por un cargo electivo en el próximo periodo. “Todos están especulando pero yo no compito. No estoy para senador, ni para diputado, ni para la presidencia del partido, pero siempre voy a tratar de colaborar y contribuir para esclarecer el campo político y que el coloradismo y sus líderes podamos enmendar los errores”, aclaró.
Santiago Peña, Horacio Cartes y Pedro Alliana, en el interior del Panteón de los Héroes, donde se desarrolló este viernes un acto por el aniversario del Partido Colorado
El desafío del peñismo
Nicanor profundizó en que con esta decisión, Cartes le está mandando un mensaje pesado a Peña. “Hoy el presidente dice: ‘Bueno, yo me quedo como presidente de la junta, voy a tratar de garantizar unas internas transparentes y respetuosas, pero véanse ustedes con la conducción del partido’. Hay que ver si Peña y Alliana pueden fundar un movimiento con el magnetismo que tuvo Honor Colorado”, subrayó.
“La gente dice que yo quiero defender a Horacio; yo no voy a defender a Horacio ni a nadie, voy a tratar de decir la verdad. Hay que ver si esa sigla ‘HC’ a cuya sombra se cobijaron miles de colorados, sigue siendo tan atractiva. Para mí, la situación actual es que el Partido Colorado tiene internas abiertas. Si creen que los amigos del peñismo ganaron, creo que no entienden absolutamente nada de la complejidad en la construcción del poder”, cargó Duarte Frutos.
Pedro Alliana habla frente a un micrófono en una conferencia de prensa en la Residencia oficial.
Para él, el partido colorado está abierto: “Primero, Peña tiene que formar un movimiento que tenga la capacidad de seducción, magnetismo y esperanza que Horacio logró en un movimiento con casi 15 años de hegemonía donde nunca se ha visto una transición. Por sobre todo, tiene que lograr una migración muy fuerte de la dirigencia y del pueblo de Honor Colorado hacia el nuevo movimiento que van a fundar”, analizó.
Para él, ya acabó la dicotomía de cartismo y el anticartismo ya que hoy se pueden ver que muchas de esas decisiones de Peña no fueron correctas. “Ese debate de un anticartismo que se creía democrático frente a un cartismo tildado de autoritario, atribuyendo todos los problemas a Cartes y no a Peña ya no existe. Ojalá no pongamos en riesgo la estabilidad, la previsibilidad y el futuro de nuestra economía y de nuestro mercado financiero; eso será responsabilidad de Peña si no logramos resolverlo”, adelantó.
Horacio Cartes y Pedro Alliana antes de que explote la ruptura en Honor Colorado.
Finalmente, Nicanor instó a todos los sectores dentro del coloradismo a hablar de frente y con la verdad. “Cuando un político inventa cosas pierde la objetividad y el sentido de la responsabilidad de la palabra; se convierte en un vulgar comediante y termina haciendo el ridículo permanentemente. Tenemos que decirnos la verdad, identificar los conflictos y tratar de resolverlos mirando los intereses del partido”, concluyó.





