La selección local, Ka'arendy, se enfrentó a Hernandariense, y dentro del campo de juego se vivió un partidazo. El duelo terminó favorable por 3-2 para la visita, que llegará a la revancha que con esa ventaja.

El drama se originó luego del pitazo final, cuando ofuscados por la supuesta mala actuación del árbitro Luis Samudio, aficionados del equipo local saltaron a la cancha y comenzaron a agredir al colegiado e incluso a los pocos efectivos policiales que estaban en el lugar.

"La escasa presencia policial propició que se generara una batalla campal en que incluso golpearon a niños y mujeres. En las imágenes se puede observar la forma en que “los patotas”, disfrazados de hinchas, golpean sin tregua alguna a presentes en el lugar y al árbitro del partido", indicó el portal Radio Concierto, medio que estuvo cubriendo el compromiso.