Los operativos son realizados por agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en coordinación con la Policía Federal del Brasil, con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) y el Ministerio Público.
Durante los primeros seis días, las intervenciones abarcaron Cerro Cora’i, en Pedro Juan Caballero, y las localidades de Cerro Kuatiá, Umbú, Piray y Yaguarundí, en el distrito de Capitán Bado.
Un fuerte contingente operativo, integrado por Agentes Especiales de la SENAD, efectivos de las Fuerzas Especiales y helicópteros de la Fuerza Aérea Paraguaya y de la Policía Federal del Brasil, lleva adelante incursiones aéreas y terrestres permanentes en zonas de alta concentración de cultivos de marihuana.
Durante estas intervenciones fueron desarticuladas 103 campamentos de producción y acopio, erradicaron 66 hectáreas de cultivos de marihuana y destruyeron más de 92 toneladas de droga lista para su distribución; además, fueron ubicados y destruidos 92.217 kilogramos de marihuana procesada y acondicionada en bolsas, que se encontraban listas y a la espera de su distribución.
Cooperación regional contra estructuras criminales
La Operación Nueva Alianza se sustenta en el principio de responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico regional. Paraguay, como territorio de producción, y Brasil, como uno de los principales mercados de destino de la marihuana producida en la región, articulan capacidades operativas para intervenir directamente en las zonas de cultivo, producción y acopio.
Esta estrategia busca afectar no solamente la disponibilidad de drogas, sino también la logística, la capacidad de abastecimiento y las finanzas de las organizaciones criminales.
La Operación Nueva Alianza 58 continuará durante los próximos días, con el objetivo de ampliar los resultados y profundizar el impacto sobre las estructuras dedicadas a la producción y el tráfico de marihuana en el departamento de Amambay.





