El abogado Óscar Tuma habló en 1000 AM sobre la sentencia contra el exlegislador Hernán Rivas y cuestionó los elementos probatorios considerados en la causa. También se refirió a la influencia de la presión social en las decisiones judiciales y al tratamiento de los procesos por parte de los medios de comunicación.

Rivas se desempeñó como miembro y presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), en representación de la Cámara de Diputados y posteriormente del Senado.

“Y eso a mí y creo que a muchos abogados nos tiene muy preocupados, porque se están dando condenas por presión social. Y eso nosotros no podemos permitir, porque el día de mañana te puede tocar a vos o me puede tocar a mí. El respeto al debido proceso se debe respetar, nos guste o no nos guste la persona”, manifestó Tuma.

El abogado también cuestionó las diferencias que, según señaló, existen en el tratamiento mediático de causas judiciales.

“Y vos fijate: un proceso de lavado de dinero se aplaude cuando se procesa a una persona que no es del agrado de un medio, pero cuando ese mismo hecho se le atribuye a un propietario de un medio, ese medio está en contra. Entonces, lo que nosotros tenemos que pelear siempre es por mantener el Estado de derecho”, expresó.

Al referirse al expediente de Rivas, Tuma sostuvo que, desde su perspectiva, la causa tuvo un componente mediático y cuestionó que la condena estuviera suficientemente respaldada por los elementos de prueba.

“Y para mí, sin que esto sea una defensa para Rivas, sino que es discutir directamente la sentencia, mirando desde afuera, hablando con otros colegas y con otros fiscales, para mí la causa de Hernán Rivas fue una causa más bien mediática que una causa basada en los elementos de prueba que pudieron dar lugar a una condena”, afirmó.

Tuma también se refirió a las pruebas que, a su criterio, deben presentarse en investigaciones sobre la autenticidad de documentos públicos.

“Estás hablando de la producción y uso de documentos que hacen a la fe pública, porque son documentos públicos. Y para derribar la presunción de un documento público, tenés que trabajar con pruebas objetivas y no subjetivas, como las testimoniales”, señaló.

Por último, indicó que las pericias son necesarias para determinar si existieron firmas falsas o alteraciones en los documentos investigados.

“O sea, si vos querés demostrar la falsedad material, es decir, demostrar que el título contenía firmas falsas, que estaba destruido o que había sido enmendado, tenés que demostrar eso. ¿Cómo lo hacés? Lo demostrás a través de pericias que demuestren que la firma del título era falsa y que las firmas que estaban en todos los registros eran falsas”, concluyó